Dictar, escribir y soñar historias
Updated: Oct 24, 2025

La imagen arriba representa cómo se siente escribir (a veces). Aunque me encantan las máquinas de escribir, la verdad es que ahora todo sucede frente a la computadora. Bueno… casi todo.
Les confieso un secreto: yo dicto la gran mayoría de las cosas que escribo. Tuve que aprender a hacerlo cuando comencé a tener problemas de tendinitis en las manos. Desde entonces, suelo bromear diciendo que ya no soy un “escritor”, sino un “dictador”. 😄
¿Los cristianos leen ficción?
Últimamente he escuchado mucho esa frase: “los cristianos no leen ficción”. ¿Será cierto?
Si es así, nosotros somos la resistencia. Los que decimos: “Momento, a mí sí me gusta viajar con mi imaginación. Sí me gusta explorar el corazón humano. Sí me gusta leer no solo para saber, sino también para sentir, para amar, para creer”.
Avances de Cornelius: Soldado de Dios
Me alegra poder decir que la novela avanza a muy buen paso. Mi meta ha sido escribir unas cuatro páginas diarias, lo que me toma alrededor de una hora. He aprendido a escribir relativamente rápido, y eso me ha permitido llegar a 28 capítulos y más de 34,000 palabras, aproximadamente el 75 % de la historia.
Estoy escribiendo la recta final y, como no uso un bosquejo, dejo que la imaginación guíe el rumbo. Cada noche, antes de dormir, pienso en la novela y en lo que sucederá después.
Una de las cosas que más he disfrutado son las escenas en las que el apóstol Pablo predica y debate. Cuando la lean, me encantará saber qué piensan de esos pasajes.
¿Qué pasará al final? Ni yo lo sé con certeza. Pero tengo una buena idea para el capítulo final… ya veremos si termina como imagino o me sorprende una vez más.
La publicación independiente está planeada para primavera del próximo año, entre febrero y marzo. Antes de eso, los suscriptores del boletín podrán leer un adelanto exclusivo.
También habrá una votación de portada hacia noviembre o diciembre, así que estén atentos.
Una mirada atrás: Mi Mesías, 13 años después

El 23 de octubre de 2012 publiqué mi primera novela histórica: Mi Mesías.
Acabo de darle una actualización con nueva portada, tres ilustraciones internas y una revisión ortográfica.
Si nunca la has leído, creo que la disfrutarás —especialmente ahora que llega el invierno—. Muchas personas me han escrito a lo largo de los años para contarme cuánto les impactó el libro. Una de ellas incluso me dijo que creyó en Jesús después de leerlo. ¡Qué alegría!
Puedes conseguirla en Amazon dando clic aquí: Comprar.
¿Un curso o un libro sobre escritura creativa?
Cada vez conozco a más personas que quieren escribir y publicar sus propias historias. Por eso estoy considerando ofrecer un curso o incluso un libro sobre escritura creativa.
¿A alguien le interesaría?
Gracias por ser parte
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Nos seguimos leyendo,
Emanuel



My first thought about exploring cultural memory through monuments is that the everyday experience deserves as much attention as the larger explanation. A monument can prompt questions about which stories a community chooses to preserve. That is the kind of detail I would keep in mind while exploring cultural monument education. I would probably come back to this question after trying to work through one concrete example rather than deciding immediately. How can learners discuss a memorial while recognising different perspectives on its meaning?
What interests me about developing musical skills through steady practice is how a broad idea becomes part of an ordinary day. Listening back to a short attempt can reveal details that are difficult to notice while playing. It gives me a more concrete starting point for thinking about structured music practice. I can imagine different answers depending on the situation, so I would want to understand the context before drawing conclusions. What would you listen for when comparing two versions of the same passage?
I find exploring visual ideas through observation easier to approach when there is a familiar situation to start from. A small choice of colour or viewpoint can change the feeling of an image. That thought gives me a starting point for exploring creative visual expression in connection with Distinctivefocus. That is the part I would keep thinking about after moving on to something else. How would you describe that change to someone who has not seen the work?
The idea of exploring visual ideas through observation gives me a reason to slow down and consider the details. A small choice of colour or viewpoint can change the feeling of an image. With Discoveratlantachineseart in mind, creative visual expression feels like a topic worth exploring one question at a time. I would rather explore one useful example carefully than pretend that the whole subject is already clear. How would you describe that change to someone who has not seen the work?
A place name such as Stobierna makes me curious about the stories people connect with it. Familiar routes, school memories, and changes in shared spaces can each offer a starting point for learning. That is what I associate with Stobierna local stories. I like questions that invite the ordinary details rather than only the most impressive event. Students can learn from comparing accounts and explaining what each one helps them understand about a place whose name they already know.